Cossos infralleus. Aïda Andrés Rodrigálvarez.

Colaboran: Mònica Planas, Alejandro Palacín y Frederic Montornés
Exposició 30 novembre 2017 _ 11 de febrer 2018

Aïda Andrés Rodrigálvarez (Barcelona, 1985) es la última ganadora del premio de Artes Visuales Arranz-Bravo 2016. El jurado, que estuvo formado por los artistas Bernat Daviu, Eduard Arranz-Bravo, Miquel Gelabert, i el crítico Albert Mercadé, premiaron a la artista por la coherencia, contundencia y la unidad de sus últimos proyectos, centrados en el trabajo de la captación de la luz a través del grabado, el papel o la cerámica, en un medio tan agreste como la Antártida. En efecto, Aïda pasó cerca de un mes viviendo en el continente más remoto y helado para llevar a cabo una indagación artística: la captación de la luz en su estado más desesperado y sublime. La exposición en la Fundación Arranz-Bravo se presenta como la continuación de aquel proyecto antártico. Aïda amplia y profundiza en aquellos problemas artísticos fundamentales que surgieron: nuevas series de papel policromado con los matices lumínicos de la tierra y la atmósfera; grandes esculturas de papel, moldeadores de los espacios esenciales y abstractos que divisó; nuevas series de grabado, a partir de los accidentes y sensaciones que Aïda vivió en la Antártida.

Los artistas Mònica Planas y Alejandro Palacín, compañeros de estudio de Aïda en el taller de L‘Hospitalet, hablan así de su obra en el texto Mirar la luz tocar las cosas : Aïda hace visible la luz. Utiliza diferentes medios y estrategias para relacionarse con ella y registrar como entra en contacto con los cuerpos con tal de materializarse. Captura la atmósfera de los lugares y de momentos concretos a partir de dar cuerpo a todos esos elementos intangibles y pasajeros que conforman entornos. No la produce ni la reproduce, la registra. (…) Para percibir este tipo de incisiones infraleves es necesario estar ahí y convivir. Es por eso que para Aïda, su casa es una localización esencial para el desarrollo de sus prácticas. Es allí donde, inmersa en el día a día, va registrando estas modificaciones que nota como una actividad más de su cotidianidad. Como si coprodujese todas sus obras con el tiempo, su parte consiste básicamente en contemplar: contemplar como una forma de afección delante del que mira y siente como una forma de conocer.”

Fundació Arranz Bravo: Avinguda Tarradellas, 44. L’Hospitalet de Llobregat.
Centre Cultural Tecla Sala (M: L1, La Torrassa)
Martes a sábado: 17h -20h. Domingos: 11 – 14 h