Arranz-Bravo. Presente continuo

Exposición actual

 
La fundación Arranz-Bravo celebra los ochenta años del pintor Eduard Arranz-Bravo (Barcelona, 1941) con una gran exposición dedicada a su obra actual. A través de una amplia selección de pinturas, esculturas y obra sobre papel, la exposición quiere celebrar el momento artístico presente de uno de los pintores catalanes vivos más relevantes de la generación de los años sesenta, que sigue en plena actividad artística. La muestra es la primera de un conjunto de acciones que se llevarán a cabo en el marco del aniversario del pintor, como la presentación de un libro y una exposición dedicadas a la fábrica Tipel o la edición de las memorias del artista.
La obra actual de Eduard Arranz-Bravo cristaliza algunos de los valores artísticos de la generación de los años sesenta en Cataluña: la reivindicación del momento presente, de la inmanencia existencial, de una realidad vivida de manera gozosa, irónica y crítica; una actitud que reaccionaba contra la mirada espiritual y trascendente promovida por el informalismo hegemónico de los años cincuenta y sesenta, y los dogmas y prohibiciones de la dictadura. Esto conlleva dos actitudes y temáticas que encontramos en la pintura contemporánea de Arranz-Bravo: el cuerpo humano y la experiencia gozosa del vivir. Si el cuerpo por Tàpies era un territorio hermético y oscuro, para Arranz-Bravo es un motor propulsor de energía desbordante, que tiene como centros de gravedad cuatro centros anatómicos que pinta y repinta obsesivamente: la cabeza (Jefe, 2,021), el corazón (Corazón, 21), los ojos (Eyes, 2021) y las manos (Hand, 2021). El corazón es la fuente de donde brota la experiencia emocional del arte. La mano, el brazo ejecutor. El ojo es el medidor. Y la cabeza, la reflexión analítica necesaria para llevar a cabo cualquier acción artística.

Todo este sustrato anatómico es imprescindible para centrarse en la comunicación de la intensidad de vivencias e instantes vitales. La joya de un baile (Ball, 2020); de la samba (Samba, 2021); del placer sencillamente de vivir (Happy Life, 2020), o de reírse de vivir (Leopard, 2021). No se trata de una mirada frívola a la vida. Arranz-Bravo es muy consciente de su naturaleza trágica. Pero no decae en el nihilismo. positiva la energía decrépita hacia la vivencia de la realidad que, vivida con intensidad en el presente continuo, puede resultar placentero, e incluso, gozosa. Son estos momentos encendidos de emotividad que le interesa captar y inmortalizó en su pintura contemporánea. 

 
En el ámbito escultórico Arranz-Bravo ha trabajado en una dimensión emocional interesada en la captación de la armonía y la rotundidad vitales. A Bravo (2020), realiza una escultura serena, estructurada, como una garra descansando después de un concierto, encontrando el punto exacto entre el orden y el tacto. Finalmente (2020), es también una obra de serena rotundidad, como un punto y final de un libro. Porque Eduard no ha perdido esta hambre interior de trasegar seleccionados y sacudirnos, la cual, tal y como apunta el poeta Paul Valery, es uno de los rasgos más distintivos de los grandes artistas y poetas. Es el mismo punto rotundo que encontramos en algunas de sus pinturas, como Tuto (2020). Eduard Arranz-Bravo (Barcelona, 1941) es pintor, grabador, escultor y dibujante catalán.
Formado en la Escuela de Bellas Artes de Barcelona, con veinte y cinco años inicia su trayectoria en la galería Gaspar, donde expondrá con regularidad hasta finales de los años setenta. En 1968 inicia la colaboración artística con Rafael Bartolozzi, con quien realizará obras y acciones relevantes a su tiempo, como los murales de la fábrica Tipel de Paredes (1969), la exposición Medidas Universales (Salón del Tinell, 1979) o la representación en el Pabellón Español de la Bienal de Venecia (1980). Durante la década de los ochenta, ya en solitario, se traslada a Cadaqués, exponiendo con regularidad en la galería de Lanfranco Bombelli, y estableciendo relación con la comunidad artística internacional del pueblo, como Richard Hamilton, Dieter Roth o John Cage. En 1989 tiene lugar una gran exposición antológica en el Palau Robert de Barcelona y al Paço Imperial de Río de Janeiro (Brasil). A la década de los noventa, se instala en Vallvidrera e inicia su relación profesional con la Galería Franklin Bowles de Nueva York y San Francisco, con quien ha realizado más de una quincena de exposiciones. A partir de 2010, tiene representación galerística también en China y Rusia. En 2009 abre la fundación Arranz-Bravo de L’Hospitalet, dedicada a la promoción de su obra y del arte emergente.
Info_
Apertura exposición (en el marco del Gallery Weekend): Miércoles 15 de septiembre a partir de las 17h (con medidas de prevención anti-Covidien)
Horarios especiales Gallery Weekend, del jueves 16 al domingo 19 de septiembre:
Miércoles: de 17h a 20h; De jueves a sábado: 11h-14h / 17h – 20h. domingo: 11h-14h
Fundación Arranz-Bravo. Jueves a sábado: 17h a 20h. Domingo: 11-14h
Av. Tarradellas, 44. L’Hospitalet de Llobregat. CC Tecla Sala (M: L1 Torrassa)