Pablo del Pozo. Al muerto, tiempo encima.

Exposición actual

Pablo del Pozo (Badajoz, 1994) presenta Al muerto, tiempo encima, su último proyecto expositivo para la Fundació Arranz-Bravo. Comisariada por el crítico e historiador del arte Jordi Garrido, la exposición propone un trayecto doble a través del proceso creativo del artista y del proceso de conocimiento humano. Mediante tres elementos diferentes, la materia, la esencia y el espacio, del Pozo reflexiona sobre la relación con el entorno a través del cuerpo y sobre su propio trayecto en la creación artística.

Al muerto, tiempo encima busca evidenciar que toda acción tiene un residuo, y este es también parte tanto del producto final (idea, obra, etc.) como del propio proceso vital. Paralelamente, la exposición propone también un trayecto a través del proceso artístico de Pablo del Pozo. Las obras expuestas empiezan con un trabajo puramente escultórico, donde las formas reproducen costras y cortezas – residuos de la naturaleza – y continuan con la deconstrucción del cuerpo con las vasijas esenciales de barro, para acabar con piezas consumidas por el fuego. Este trayecto existencialista concluye con la incorporación de las obras pictóricas de Del Pozo: papeles donde encontramos representaciones esquemáticas de la figura y el rostro humano. En estas piezas encontramos las marcas del peso del periplo matérico de Pablo: el dibujo esculpe el papel y lo convierte en una obra tridimensional.

Al muerto, tiempo encima habla, en última instancia, de la intimidad de Pablo del Pozo, entendimiento a la manera del filósofo Josep Maria Esquirol: una intimidad no como un interior, sino relativa a aquello que le es próximo y central, nuclear, de si mismo. En un tiempo en que el ser humano se pierde en las distancias y no repara en aquello que nos es más próximo, en Pablo apela a la importancia tanto del entorno como del proceso de relación con este. La proximidad no se mesura por la distancia respecto a un objeto, si no por la atención y la cura que posamos en las cosas.