Eladio Aguilera. Para hacer poemas, no se bebe agua

Para hacer poemas, no se bebe agua es un proyecto que reflexiona sobre uno de los espacios por antonomasia del arte: los bares, los cafés, las tabernas, los bistrots. De Viena a Montmartre, del Raval a Montjuic, en nuestro imaginario colectivo la historia de estos enclaves está ligada a la efervescencia artística y cultural de una ciudad. Los bares son lugares de reunión y parlamento, donde se genera discurso desde el intercambio dialéctico y emocional entre conocidos y recién llegados. Allí la comunicación fluye gracias a la intervención callada de un invitado líquido: el alcohol. Así lo cantaba la famosa vocalista francesa Barbara: “Pour faire des poèmes, on boit pas del eau” (‘Para hacer poemas, no necesitamos el agua’)-, en su canción “L’Absinthe” ( 1972) que dedica a los poetas Arthur Rimbaud y Paul Verlaine y su relación con el “hada verde”. En nuestro relato cultural, el alcohol está relacionado con los artistas casi más que con el arte, como lo está con la vida.

La exposición pretende ser un catálogo de imágenes y objetos sobre la infraestructura etílica de un bar. Vasos, sillas, mesas, tiradores, botellas contienen especial poder contenedor de deseo: la promesa de felicidad canalizada a través de un objeto y la experiencia liberadora que le otorgamos. Conviviendo entre objetos, gentes diversas se conocen y generan conocimiento. En ese sentido, el bar es un espacio de gimnasio emocional y cultural sacralizado.

La instalación incorpora una serie de pinturas que hacen el guiño a episodios artísticos en los que se entrecruzan alcohol, producción artística y la experiencia personal del artista. Los relatos personales de los artistas están destilados en forma de imagen, desvelando la presencia de creadores como Joseph Beuys, Martin Kippenberger o Margherite Duras. Así, mientras el artista alemán aparece en el exterior, medio desnudo y vital, la escritora francesa se presenta recogida en la soledad de la cocina cuyas flores remiten a su tumba de Montparnasse. La serie nace de una estancia de Eladio Aguilera en París, de finales de 2020, en la que el artista, privado de las relaciones sociales como consecuencia de la pandemia, se interesó por las biografías de diferentes creadores franceses traspasados ​​y enterrados en los cementerios de la capital.

Eladio Aguilera (Sevilla, 1995) es graduado en Bellas Artes por la Universidad de Sevilla. Posee el Máster en Producción e Investigación Artística por la Universidad de Barcelona y actualmente se encuentra cursando el programa de doctorado en Estudio Avanzados en Producciones Artísticas (EAPA) en la propia universidad. Como artista, ha sido seleccionado en convocatorias y residencias como Ayudas Injuve, Sala de Arte Joven de Barcelona, ​​Bienal de Arte de Girona, Arte Emergente Sabadell las I ayudas a la producción de la Fundación BilbaoArte, la residencia JCE ( joven creación europea) en París en 2020, la XXI Muestra de Arte Contemporáneo DMencia en Córdoba en 2019, la XXXIV Muestra de Arte Joven de La Rioja en el EDIR de Logroño o el I Encuentro de Creación Fotográfica de Andalucía en el CAF (Centro de Andaluz de la Fotografía) en 2017. Ha realizado exposiciones en la Blueproject Foundation en 2021 y en la VUNU Gallery de Košice en Eslovaquia; en el Centro de Arte de la ciudad de Vrá en Dinamarca en 2020, en Le Beffroi de Montrouge de la región parisina; en HYBRID FEST de Madrid en 2019, en el Centro de Arte Contemporáneo de Málaga, en la Galería Birimbao de Sevilla, en el Centro Cultural Las Cigarreras de Alicante, en la Galería El Butrón de Sevilla en 2018, en el Centro Andaluz de Arte Contemporáneo de Sevilla.